lunes, 18 de agosto de 2014

FEIRA DE ARTESANÍA EN CASTRO VERDE

"VIVA CASTRO VERDE" foron as tres derradeiras palabras coas que puxo fin Ricardo G. Polín a un elaborado pregón de gran percorrido histórico e que nos deixóu, polo menos a min,  o sentir de que somos pobo e facemos historia alí onde habitamos.
Dende nena, eu sempre acompañaba a miña nai á feira de Castroverde. Gustábanme aquelas pendellas de pedra e tellado de pizarra, tan acolledoras, que se estendían formando rúas ao longo da carballeira e onde se podían mercar dende telas, lá, cestos, zocas, plantas, pan, queixos e outros productos traíados das casas. O noso meio de transporte era un autobús que tiña primeira, segunda e terceira clase. Pagabas asegún o que escolleras.
Onte, foi un día de lembranza de todo o que o mercado siñificóu dende tempos pasados. Alí había agora unha imitación do que foi. Os postos estaban ateigados dos mais variopintos productos e mostras de artesanía popular, mesmo había de canteiría, de elaboración de tellas, de cesteiría, de traballos en madeira, elaboración de doces, xabóns.... e tamén moda. Cando vin a alfombra vermella pensei se virían os de Hollywood a recoller algún óscar, pero non, tratábase dun pase de traxes e xoias ben levados por unhas modelos que nada tiñan que envexarlles ás profesionais famosas. E seguindo coa moda, chamóume a atención un tipo de mini saia imitando o traxe típico galego e asturiano, coas cores e os adornos apropiados e que xa lle vira a Balbina no concerto do Cádavo. Dinlle os meus parabéns á moza que os confecciona porque me parece unha boa idea. Por qué non seguir vestíndose co traxe tradicional pero adaptado aos tempos?
A feira estaba animada polos  grupos Zuncurrundullo e Cantigas e Frores e mais tarde por outro de estilo jazss do que tomei unha foto.
Impresionóume o discurso do pregoeiro e aprendín un montón de cousas que sabía a medias, que me soaban pero que non tiña ordeadas nen vencelladas á historia deste concello veciño que tanta importancia histórica ten, pois tamén hai un castelo, e unhas covas....e moitas casas grandes.
O xantar, nada mellor nun día caluroso de agosto (tal vez o único que veu así) baixo a sombra dos carballos, arrimada a un deles, no chán, cos pes na terra e apoiada na árbore, era como mellor me sentía, a carón doutra xente que comían nas mesas de pedra.
Non faltaron doces de distintas clases e licor de herbas, café, e,  cómo non, cantigas e mesmo nos puxemos a discurrir algúnhas novas para este Castro Verde de duas palabras.
Rematei o día bailando na praza do Cádavo, onde se celebraba unha xantar amenizado con música.
Foi un día completo que ben poidera ser de outra maneira se non decidira ir alí. Por eso é tan importante tomar a decisión mais axeitada cada día.



lunes, 11 de agosto de 2014

CAMINO PRIMITIVO

  El Camino Primitivo pasa tan sólo a seis quilómetros de donde vivo desde hace un tiempo, aunque nací en este pueblo y en esta casa. Yo no sabía, años atrás, que un Camino pasaba tan cerca. Despues lo recorrí un poco haciendo tramos sueltos con un grupo de senderismo. Me sentía tan orgullosa de este nuevo Camino que casi me pertenecía..... pero lo que realmente quiero es hacerlo completo hasta Santiago.
Restauré mi casa y decidí quedarme a vivir aquí donde nací. Luego, la casa me quedó tan bonita que pensé, por qué no compartirla con otra gente? Y cómo? Casualmente vi un anuncio en una revista, en la sala de espera de algún centro de salud, me llamó la atención y dije: aquí está! Simplemente con registrarme pondría mi casa a disposición de otras personas viajeras que quisieran parar aquí. Como mi casa, que mis padres me han dejado, había estado dedicada a una actividad un poco turística de aquella época, (comía y dormía gente, era taberna, tienda......pues me rondaba a mi la idea aquella de volver a los viejos tiempos, ahora que mi jubilación estaba recién estrenada. Tendría algo qué hacer, podría practicar idiomas, relacionarme con personas de distintos países....y sobre todo, mantener la casa "aireada".
Hice lo que indicaba el anuncio y los resultados no tardaron en manifestarse en forma de peticiones para alojarse,



cuando estaba todavía en obras. No podía creerlo! Lo había hecho un poco por ver lo que pasaba y.....me emocioné! Cogí vuelo!
Algunas personas que hacen el Camino Primitivo han pasado ya por mi casa, a través de www.airbnb.es y eran de lugares increíbles de lejanos, como Nueva Zelanda, Australia, EEUU, Rusia......
Pero un día, cuando acudí a un Concierto en el Camino, en el Cádavo, escuché a unos peregrinos quejarse de la falta de plazas para alojarse en ese lugar, que tenían que ir al polideportivo, que está muy desprovisto de todo, y que algunos incluso continuaban hasta Castroverde, ocho extra quilómetros, para ver si encontraban un sitio dónde pasar la noche. Me dieron la idea de dejar unos anuncios de mi casa en algunos bares que hay antes del Cádavo. Debo confesar que los dejé sin la mas mínima esperanza de que fuesen tenidos en cuenta. Cuántas veces mostramos poca fé en lo que hacemos! Pues ayer, domingo, que llovía torrencialmente toda la tarde, recibí las primeras llamadas preguntándome por alojamiento. Eran dos mujeres parisinas y dos burgalesas.
Pasé a recogerlas al albergue, que estaba lleno, y las traje a mi casita. Me agradó  tener tan inesperada compañía en una tarde de lluvia que me había hecho desistir de una tarde de playa.
Nos organizamos muy bien, como si nos conociésemos desde siempre y a las pocas horas compartíamos cena improvisada, con larga sobremesa de temas interesantes y de idiomas diversos, en esta cocina típica gallega donde la vida tiene lugar las veinticuatro horas del día! Poco menos, porque seria un buen sitio para dormir también.
A mis inquilinas les gustó mi casa y les pareció casi un palacio despues de los masificados albergues de habitaciones compartidas y mucho ruído. Aquí reinaba el silencio y se podía observar la lluvia de estrellas de San Lorenzo en una noche clara sin nubes.
Me levanté temprano para tenerles el desayuno preparado y no hacerlas demorar su inicio de etapa que les deparaba una larga caminata de casi treinta quilómetros hasta Lugo capital.
Nos despedimos con dedicatorias, piropos, agradecimientos, promesas y pienso que por una vez, vemos el lado "no económico" de nuestras acciones y decisiones cuando pesa mas la experiencia vivida que el coste de la misma.
Les deseo un BUEN CAMINO PRIMITIVO hasta dónde les lleve y me quedo con la sensación de que QUERER ES PODER!